
Sobre las 11 de la mañana, un compañero encontró los cuerpos del guardia civil y el de su mujer de 51 años e hijo de 21 en una de las habitaciones de la vivienda. Concretamente, el agente estaba en el pasillo con una herida de bala en la cabeza y el arma junto a él.
Los hechos apuntan a un posible caso de violencia de género, aunque también cabe la posibilidad de que ocurriese un enfrentamiento entre padre e hijo, en el que la madre se vio afectada, ya que al parecer, la relación del guardia civil con su hijo era mala.
Ambas posibilidades son meramente suposiciones de lo ocurrido, a la espera de recibir información con la inspección de la vivienda para conocer el orden de los sucesos, y de la autopsia de los cuerpos para determinar con exactitud la causa de sus muertes.
Los vecinos recuerdan a la pareja como muy buenas personas, y nada hacia sospechar, lo que ha ocurrido este sábado.




