
Las investigaciones respecto al caso de Adamuz, sigue sin aclararse, como falló el carril que provoco el choque entre el Irio y Alvia. Los familiares sienten el abandono y la falta de respuestas, así como las ayudas e indemnizaciones.
Desde aquel fatídico día 18 de Enero, han pasado 100 días ya, desde que el Irio descarrilase, muriendo 46 personas. 29 de ellos provenientes de la provincia de Huelva. Las preguntas que se ciernen en el aire, son aun muchas y muy variadas, ya que no se han despejado sobre lo que ocurrió ese día. Sobre nadie aun cae la responsabilidad del fallo en la soldadura del carril y su rotura.

Investigaciones judiciales, van a paso lento, tanto los afectados como la magnitud que tuvo el evento, ha derivado en una compleja causa. La jueza de instruccion ha solicitado que todas las acusaciones particulares y populares actúen de forma Unificada para agilizar el proceso. Organizaciones, sindicatos, entidades y varios centenares de familiares y afectados directos.
Las victimas en un llamado a la organización, han creado la Asociacion de Victimas del Descarrilamiento de Adamuz y se han personado como acusacion particular de cara al futuro juicio. Desde este órgano se denuncia la falta de consideración y atención.
Su presidente Mario Samper, ha hecho manifiesto con lamentación, que tanto la Junta de Andalucia como el Gobierno Central, activasen iniciativas de atención a las victimas. << Dos meses y medio después >>, del accidente, considerando << incongruente después de una tragedia de esta magnitud >>.
Comentando que las ayudas han sido a cuentagotas, tanto por parte de la Junta como desde la Subdelegación de Gobierno, ademas de no haber conseguido un tratamiento efectivo. A esto se le suma los tramites burocráticos, ya que muchas familias aun continúan en procesos de administrativos complejos, para poder acceder a las indemnizaciones.
La sensación de abandono entre muchos afectados sigue siendo evidente, << el 95% de las necesidades estan cubiertas por nosotros mismos >>. Denuncia el presidente de la asociación, reflejando como las familias han terminado creando sus propias redes apoyo.




