
La escalada del conflicto en Oriente Próximo, tras los recientes ataques de Estados Unidos e Israel a Irán que se han extendido a países como Líbano o Arabia Saudí, ha encendido todas las alarmas en el sector de la aceituna de mesa en España. La Asociación Española de Exportadores e Industriales de Aceituna de Mesa (Asemesa) ha expresado este lunes su «gran preocupación» ante la evolución de los acontecimientos en una región que es estratégica para sus ventas en el exterior.
«Evidentemente hay gran preocupación porque la zona de Oriente Próximo es importante para nuestro sector», ha señalado el secretario general de Asemesa, Antonio del Moral. El representante de los exportadores ha explicado que, por el momento, están en contacto con las empresas para recabar información más precisa, aunque el impacto real dependerá de la evolución de un conflicto que ha dado un giro mayúsculo en las últimas horas.

Del Moral ha cuantificado la importancia de esta región al detallar que «representa un 10% de las exportaciones» del sector. Los mercados más relevantes para la aceituna de mesa española en la zona son países como Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait y Omán, mercados de alto poder adquisitivo que ahora se ven inmersos en una espiral de tensión e inestabilidad.
Incertidumbre global: conflicto geopolítico y guerras arancelarias
La «preocupación» generada por la situación en Oriente Medio no es un factor aislado, sino que se suma a la «incertidumbre» que ya atenaza al sector desde hace semanas. Los productores y exportadores aún están digiriendo las consecuencias de la nueva política arancelaria de Estados Unidos, un mercado clave para la aceituna de mesa española.
El secretario general de Asemesa ha recordado el nuevo escenario abierto hace una semana con el anuncio del presidente estadounidense, Donald Trump, de un arancel global del 10%, después de que el Tribunal Supremo de EE.UU. anulara el viernes la mayor parte de los gravámenes previos impuestos por Washington. «No ha tenido hasta el momento un efecto negativo» en las exportaciones, ha matizado Del Moral, pero ha insistido en la necesidad de «aclarar la situación» cuanto antes. Es crucial determinar cómo quedarán las reglas del juego tanto para los países de la Unión Europea «como para los de la competencia de fuera», en una clara alusión a rivales directos como Egipto o Marruecos, que podrían aprovechar cualquier ventaja competitiva.
A pesar de este cúmulo de amenazas externas, Del Moral ha restado importancia al último dato de exportaciones, que refleja un descenso del 5% en el periodo comprendido entre abril y noviembre del año pasado. «Es algo que ha pasado otros años, se suele mover un 5% arriba o abajo», ha señalado, tratando de transmitir cierta calma en medio de un horizonte marcado por la geopolítica y la guerra comercial.




