
Monseñor Jesús Fernandez González, pide compromiso y responsabilidad, ante Noelia, la joven que decidió ponerse en manos de dios. El Cristo de los Faroles, observa, nuevamente, la fe cordobesa. En el Hospital de San Jacinto y el Convento de Santo Ángel, continua su eterno rio de devoción.
La Virgen de los Dolores, con sus mas de 300 años de historias y peticiones, sigue siendo un punto muy clave para infinidad de cordobeses. Cuyas promesas esperan con alto rigor, y gran interés. En esta ocasión, ha dejado un color distinto en el aire, una niebla que no será fácil de disipar. Su obispo, Jesús González, cuyas palabras hacen un intento de penetrar en la fe de la conciencia colectiva. Explica el obispo << Ha pedido la muerte porque todos hemos fallado >>.

Desde el altar de San Jacinto, con fuerza en sus palabras, nos recuerda que Noelia Castillo, la joven que el pasado jueves, recibió la eutanasia. << Una joven que no quiere vivir, es porque no le hemos facilitado vivir sin dolor >>. En un lugar, en un templo sin apenas espacio para el aire, por la cantidad de fieles, las palabras de Monseñor contemplan una visión compartida.
En su etapa final de la homilia, siendo el mas contundente, mira al presente. Habla de una sociedad que, en palabras del santo señor, << como sociedad, hemos fallado >>. Dejando claro el mensaje, con una sola petición colectiva hacia todo aquel que posee de la fe, la mejor arma. << Responsabilidad y compromiso a favor de la vida >>.
En las vísperas de unas fiestas, tan esperadas por todos los amantes de la tradición, los deseos y las virtudes para un grandioso y portentoso futuro mejor. Todo ello solo atribuido al esfuerzo, tanto individual, como colectivo del gran pueblo, que por encima de todo, mantiene presencia ante las festividades.




