
El sector pesquero andaluz atraviesa uno de los momentos más delicados de los últimos años. La fuerte subida del precio del combustible, que ya supera el 30% en apenas unas semanas, ha encendido todas las alarmas entre armadores y pescadores, que advierten de que muchas embarcaciones podrían verse obligadas a parar su actividad si no se adoptan medidas urgentes.
Ante esta situación, la Federación Andaluza de Cofradías de Pescadores (Facope) ha reclamado al Gobierno central la puesta en marcha de un plan de urgencia que permita compensar el impacto económico que está provocando el encarecimiento del carburante, un coste esencial para el funcionamiento diario de la flota.
El presidente de la organización, Manuel Fernández, ha advertido de que el escenario es especialmente preocupante. Según ha explicado, si el precio del combustible sigue subiendo y supera el euro por litro en los próximos días, muchas embarcaciones no podrán asumir los costes de salida al mar. En ese caso, la única opción será detener la actividad porque “nadie va a trabajar para perder dinero”.

Actualmente, el combustible representa alrededor del 40% de los gastos operativos de una embarcación pesquera. Con el incremento registrado en las últimas semanas, ese porcentaje podría elevarse hasta superar el 50% o incluso el 60% del total de costes, lo que hace prácticamente inviable la rentabilidad de muchas faenas de pesca.
La federación ha solicitado formalmente al Ministerio competente una respuesta urgente para conocer qué medidas se están estudiando y trasladarlas a la flota andaluza. Desde el sector esperan que en un plazo de dos o tres semanas haya una propuesta concreta que permita aliviar la presión económica que soportan los profesionales del mar.
El problema afecta especialmente a puertos del Golfo de Cádiz y del Mediterráneo andaluz, donde el precio del combustible ha pasado en muchos casos de situarse entre 50 y 60 céntimos por litro a rondar el euro. Este incremento ha disparado los costes de explotación justo en un momento en el que parte de la flota acaba de reincorporarse a la actividad tras el paro biológico anual, una parada obligatoria destinada a garantizar la regeneración de los caladeros.
Los representantes del sector recuerdan además que, aunque existen determinadas deducciones fiscales para la pesca, sin estas ayudas la actividad sería prácticamente imposible de sostener. En este contexto, advierten de que el encarecimiento del combustible no solo afecta a la pesca, sino que también tendrá consecuencias en toda la cadena de suministro, incluyendo el transporte y, en última instancia, el precio final de los productos del mar.
La preocupación es máxima entre las cofradías de pescadores andaluzas, que no descartan movilizaciones si no llegan soluciones a corto plazo. Para muchas familias que dependen directamente de la pesca, el futuro inmediato depende de que se adopten medidas que permitan seguir faenando sin asumir pérdidas económicas insostenibles




