Ricky Rubio realiza una entrada a canasta frente a Kendrick Perry. Foto. BCL.
El equipo malagueño suma su primera derrota en BCL de la temporada ante el Joventut y se complica el pase como primero de grupo.
Unicaja de Málaga afrontaba la segunda jornada de la ronda de octavos de final con la sensación de estar jugando una final anticipada. Los de Ibon Navarro visitaban Badalona para medirse a otro de los grandes favoritos para llevarse el torneo, el Joventut. Entre las referencia del equipo verdinegro se encontraba un Ricky Rubio en el ocaso de su carrera pero cuyo talento podía ser diferencial.
Los malagueños comenzaron mandando en el encuentro con cuatro triples consecutivos que les hicieron distanciarse en el marcador. Chris Duarte fue el hombre clave en el ataque cajista en esos primeros tres minutos de juego anotando tres de ellos. La efectividad desapareció de golpe y eso lo aprovecharon los locales para darle la vuelta al marcador tras varios errores defensivos de Unicaja, cerrando el primer cuarto dos puntos arriba.
La baja efectividad desde la pintura estaba condenando al equipo de la Costa del Sol, que se encomendaba al triple para no descolgarse en el marcador. Todo lo contrario sucedía con el conjunto catalán, que precisamente se hizo fuerte desde la zona. Los jugadores de Unicaja comenzaron a ponerse nerviosos durante el segundo cuarto, precipitándose en la toma de decisiones y cometiendo errores que aprovecharon los locales para ponerse 11 arriba a cinco minutos del descanso. Por si fuera poco, Alberto Díaz, que estaba siendo de lo más destacado del equipo, se tuvo que retirar lesionado a poco del final del primer tiempo. Entre triples y tiros libres pudo Unicaja reducir la sangría de puntos para irse al descanso tan solo a 5 de Joventut.
No pudo empezar peor el tercer cuarto para los andaluces, pues en la primera posesión ya perdieron un balón que hizo aumentar la ventaja para los verdinegros. La conexión Tomic-Rubio fue letal para Unicaja, que no encontraba maneras de defender a la pareja veterana del Joventut. Tuvieron que pasar dos cuartos y medio para que el ataque cajista comenzara a carburar desde debajo del aro, pero poco a poco el acierto fue aumentando y eso permitió a los malagueños meterse en el partido, con un Balcerowski clave en la pintura. Un 2+1 de Audige devolvió momentáneamente la ventaja a Unicaja en el marcador, pero Simon Birgander se hizo fuerte bajo el aro evitando que los visitantes se escapasen en puntos y poniendo a los suyos de nuevo por delante.
Con la ausencia de Díaz, Perry tomó el puesto de líder y se echó como de costumbre el equipo a la espalda para evitar la derrota. El acierto desde el triple que había sido vital en la faceta ofensiva de Unicaja durante el partido se desvaneció en el último cuarto, lo que posibilitó que Joventut (más acertado en el lanzamiento) se escapara de manera definitiva para acabar llevándose el encuentro por cinco punto.
El conjunto de Badalona se coloca líder del grupo K con dos victorias, mientras que Unicaja cae a la segunda posición empatado con su próximo rival, Elan Chalon. De su doble duelo contra los franceses dependerá el pase a cuartos de final, jugándose presumiblemente el liderato en el partido de vuelta ante ‘la penya’ en el Carpena en la última jornada.




