Lluis Costa defiende la posesión del balón ante Tomas Satoranský. Foto. Covirán Granada.
El conjunto malagueño vuelve a la senda de la victoria en casa de uno de los grandes, mientras que los granadinos sucumbieron ante un gran FC Barcelona.
Las trayectorias en la Liga Endesa de los dos equipos andaluces de la categoría son bastante disparejas. Mientras que Unicaja pelea por asentarse en puestos de play-off con una irregularidad algo impropia de los de Ibon Navarro respecto a los últimos años, Covirán Granada se hunde partido tras partido en la tabla y ya empieza a asumir que el descenso puede ser inevitable.
Victoria sorprendente con ayuda desde el cielo (70-76)
Jugando ambos de visitantes, los cajistas tenían la difícil papeleta de medirse a uno de los mejores equipos de la categoría, un Valencia Basket que necesitaba ganar ara no descolgarse de su lucha contra el Real Madrid por el liderato. Un partido muy duro y especial para uno de los miembros de la plantilla malagueña, Chase Audige, que esa misma mañana perdió a su madre. Esto le serviría de motivación para dedicarle el triunfo, pues fue el mejor jugador del encuentro pese a las circunstancias.
El partido comenzó con dominio claro local, llegando a ponerse 9 puntos por encima en el marcador a falta de cuatro minutos para finalizar el primer cuarto. El equipo verde reaccionaría en el segundo cuarto y se acercaría en el marcador, aunque el triunfo al descanso sería para el conjunto ‘taronja’.
A partir del segundo tiempo la defensa visitante dio un paso adelante, cerrando la canasta a un Valencia que anotaría menos en esa segunda mitad que en la primera. Audige y Perry lideraron el ataque de Unicaja para darle la vuelta al marcador en el tercer cuarto. Valencia intentaría reaccionar en el último cuarto, acercándose a cinco puntos de distancia. Pero nuevamente Audige se echó el equipo a la espalda y mantuvo a raya a los locales a base de triples, certificando la victoria cajista por 70-76. Este supone el primer triunfo de un equipo visitante en el nuevo pabellón del Valencia Basket, el Roig Arena; el cual permite al conjunto malagueño recuperar la séptima plaza ante Baskonia, que, eso sí, tiene un partido menos.

Completamente arrasados por la máquina blaugrana (108-71)
La derrota ante el penúltimo clasificado de la liga, el San Pablo Burgos, fue un jarro de agua fría para un Covirán Granada que ve cada vez más difícil salvarse. Para colmo, el conjunto granadino tenía que visitar a un Barcelona espoleado por el triunfo en el Clásico, por lo que las opciones de victoria eran mínimas.
Aún así el Covirán sorprendió a todos llegando a estar por delante en el marcador mediado el primer cuarto de partido. Pero la efectividad ofensiva se desvaneció en un abrir y cerrar de ojos, siendo el equipo catalán el que se llevaría el cuarto, eso sí, por tres puntos de ventaja. Iniciado el segundo cuarto los del debutante Arturo Ruiz mantuvieron el pulso a un Barça que, cuando metió la directa, fue imparable; yéndose al descanso con más de 20 puntos de ventaja.
Lejos de soltar el acelerador, los de Xavi Pascual quisieron prolongar la dinámica en el tercer cuarto liderados por un gran Myles Cale que hizo lo que quiso sobre el parqué del Palau. Con una diferencia de 40 puntos completamente insalvable ambos equipo se dejaron ir en labores defensivas, hasta el punto que el Granada anotaría 21 puntos en el último cuarto; los mismos que hizo Jassel Pérez en todo el partido para ser el máximo anotador, aunque sin premios.




