
La investigación sobre el grave accidente ferroviario ocurrido en Adamuz (Córdoba) sigue acumulando evidencias técnicas a medida que los equipos especializados examinan cada tramo de vía afectado por el doble descarrilamiento que tuvo lugar el pasado domingo por la tarde y que ha dejado decenas de víctimas mortales y heridos. En las últimas horas, una imagen difundida de las labores de investigación de la Guardia Civil muestra un trozo de raíl desprendido de la infraestructura de alta velocidad en la llamada “zona cero” del siniestro, un hallazgo que ha captado la atención de las autoridades, peritos y ciudadanía por igual.
La fotografía fue tomada por agentes del Equipo Central de Inspecciones Oculares de Criminalística de la Guardia Civil mientras inspeccionaban el tramo de la vía donde se registró el descarrilamiento de dos trenes de alta velocidad —uno de la compañía Iryo y otro de Renfe— que circulaban entre Madrid y Andalucía. En la imagen se aprecia claramente un segmento de raíl desgajado de las vías, aunque las fuentes de la investigación insisten en que es pronto para determinar si ese trozo está relacionado causalmente con el accidente o si se trata de una consecuencia del impacto tras los descarrilamientos.
El hallazgo forma parte de la documentación gráfica y técnica que los especialistas están recopilando en el lugar del siniestro. Además de las fotografías del raíl desprendido, las autoridades han difundido otras panorámicas aéreas que muestran el estado de los trenes siniestrados, así como las zonas donde la infraestructura presenta graves daños. Estos materiales serán evaluados junto con otras pruebas periciales para esclarecer lo sucedido en uno de los accidentes ferroviarios más trágicos de los últimos años en España.
Las diligencias en curso son supervisadas de manera conjunta por la Guardia Civil, a través de su unidad especializada, y el Comité de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), órgano independiente adscrito al Ministerio de Transportes que tiene la responsabilidad de fijar con precisión las causas del siniestro. El propio ministro de Transportes ha destacado en varias intervenciones que es indispensable mantener la cautela y no sacar conclusiones prematuras hasta que se completen los análisis de laboratorio y las inspecciones técnicas sobre los elementos involucrados, incluidos los raíles, los sistemas de señalización y el material rodante.

El accidente ha provocado un dispositivo de emergencia sin precedentes, con más de 220 efectivos movilizados por parte de la Guardia Civil para atender tanto a los aspectos técnicos de la investigación como a la atención a las familias de las víctimas. Además de recoger evidencias en la “zona cero”, se han habilitado oficinas en varias comandancias —en Córdoba, Huelva, Málaga, Madrid y Sevilla— para la recepción de denuncias y muestras de ADN destinadas a la identificación de los fallecidos.
Mientras avanza el trabajo de peritos y especialistas, las autoridades mantienen la investigación abierta sin descartar ninguna hipótesis. La aparición de un fragmento de raíl desprendido se incorpora como uno más de los elementos que deberán ser analizados en profundidad para esclarecer la secuencia de hechos que derivaron en este trágico accidente que ha conmocionado a Andalucía y a toda España.




