El colegiado Galech Apezteguía expulsa a Matías Almeyda. Foto. La Liga.
El Sevilla logra salvar un punto ante un rival directo en un duelo marcado por la actuación arbitral, mientras que el Betis aprovecha los pinchazos de Atlético y Villarreal para soñar con la Champions.
Los equipos sevillanos afrontaban la jornada 24 de la Liga EA Sports con dos duelos vitales para sus respectivas aspiraciones. Mientras que el Sevilla se encuentra en el ecuador de una serie de duelos ante rivales directos que pueden determinar su permanencia en la categoría, el Betis está en plena dinámica positiva dando caza a los equipos inmediatamente por encima suya. Ganar o, el menos, puntuar, era obligatorio; más aún dado los resultados que se estaban dando este fin de semana.
De roja a roja y un punto porque me toca (1-1)
El Sevilla recibía por segunda jornada consecutiva a un rival directo en la lucha por la permanencia y, como sucedió la semana pasada ante el Girona, la cosa se saldó con un empate que, dentro de lo malo, no sabe tan mal por las circunstancias. En los días previos al partido se organizó a través de redes sociales una iniciativa para que los aficionados acudieran al estadio vestidos de rojo. La intención era ponerse del lado del equipo durante 90 minutos (con protestas contra la directiva antes y después del choque) para ayudarlo a lograr un triunfo de vital importancia. A este movimiento se sumarían los jugadores arengando por redes y, por lo que se vio en el partido, el árbitro del encuentro, el navarro Iosu Galech Apezteguía; que no dudó en mostrar en varias ocasiones la cartulina de dicho color.
El partido comenzó del revés para los locales, pues ya en el minuto uno casi se queda con diez tras una falta de Juanlu (titular por delante de Carmona) que el VAR revisó durante tres minutos tratando de dilucidar si era merecedora de expulsión. Finalmente se optaría por mantener al quinteño en el terreno de juego, algo de lo que no pareció muy conforme el propio jugador, pues 15 minutos después realizaría otra entrada de amarilla que, esta vez sí, lo mandó directo a vestuarios. Con uno menos el Sevilla a penas pudo crear juego, aunque fue capaz de anular a un Alavés muy perdido en los primeros 45 minutos.
En uno de los pocos acercamientos de los de Nervión al área vitoriana llegaría el primer gol del partido. Akor Adams recibiría el balón en la banda derecha, prolongaría para Maupay que perdería momentáneamente el cuero que cayó en pies de Sow; el cual tras un recorte remató a puerta con la fortuna de que su disparo golpeó en un defensa y se desvió dejando completamente vendido a Sivera y entrando a portería. El suizo celebró el tanto con Almeyda, en una clara muestra de unión de la plantilla con el cuerpo técnico. Sorprendentemente, el Sevilla se iba al descanso por delante en el marcador.
Coudet lo vio claro y decidió sacrificar a dos de sus centrocampistas con más toque (Antonio Blanco y Denis Suárez) para dar paso a jugadores de un perfil más de banda y así abrir el campo aprovechando el poderío aéreo de Toni Martínez. Tras varios avisos de cabeza del delantero babazorro que se marcharon lejos de la portería de Vlahodimos, el Alavés encontraría finalmente el gol en un córner donde Martínez remataría completamente solo en un nuevo desbarajuste defensivo sevillista. Tras el varapalo del gol el Sevilla se echó atrás permitiendo al conjunto blanquiazul encerrarlo en su área. En caso de desempate, este parecía que vendría por parte de los visitante, y así fue. Cinco minutos después del empate Lucas Boyé haría el 1-2 en una jugada rocambolesca que acabaría rematando a placer tras varios rebotes. La acción sería revisada durante varios minutos por un posible fuera de juego del delantero argentino que se acabaría decretando, salvando así al conjunto hispalense.
El partido entraría entonces en una fase marcada más por el juego duro que por la creación de ocasiones de gol que desequilibraran la balanza. La disparidad de criterio en la muestra de tarjetas enervó al banquillo local, que saltaba a protestar con cada decisión en contra. En una de ellas el colegiado mostraría una roja a un miembro del staff técnico sevillista, sin especificar a quien. Ante la confusión y sin que el amonestado abandonara su puesto, Galech Apezteguía expulsó a Almeyda, el cual se fue hacia el colegiado visiblemente alterado en busca de explicaciones. Hasta en tres ocasiones tuvieron que separar al técnico argentino, que se enfrentará a una sanción larga según lo redactado en un acta arbitral que el Sevilla ya ha impugnado al no corresponderse con la realidad de las imágenes. Almeyda no sería el único expulsado del banquillo, pues en el descuento Joan Jordán también tendría que irse a vestuarios tras protestar un saque de banda visitante ejecutado desde una posición más adelantada. Final caótico en la banda que, por suerte, no se trasladó al terreno de juego, donde no ocurriría nada relevante en los últimos minutos.
Segundo empate consecutivo del Sevilla en casa ante un rival directo al cual le gana el ‘goal average’ particular (mismo caso que con el Girona). Sin tiempo para descansar lo siguiente será la visita a un Getafe en racha que, de no salir bien, podría dejar al conjunto rojiblanco en puestos de descenso por primera vez esta temporada.
La Champions es difícil pero, ¿y si sí? (1-2)
El Real Betis visitaba Son Moix en un partido que se había convertido en trascendental dado los resultados que se estaban dando a lo largo de la jornada. Con el empate del Espanyol este solo recortaría un punto en caso de derrota y frenaba el acercamiento de un Celta que comienza a desinflarse. Esto daba tranquilidad por detrás, pero las buenas noticias llegaban por delante. Villarreal y Atlético de Madrid cayeron respectivamente ante Getafe y Rayo Vallecano, dos equipos en plena lucha por la salvación. Esto supondría que los de Pellegrini, en caso de victoria, podrían acabar la jornada a solo 4 puntos de los puestos Champions.
Con la ventaja de no tener que jugar la ronda de play-offs de la Europa League al finalizar entre los ocho primeros la fase de liga, el equipo bético pudo salir con todo ante un Mallorca al que se le había complicado la cosa con los resultados de sus rivales y que, en caso de no ganar, volvería de nuevo a los puestos de descenso. Los nervios se dejaron notar en los locales ya desde el primer momento, cuando un mal pase de Leo Román casi se convierte en el 0-1 con un remate de Marc Roca desde el medio campo que dio en el poste.
Este nerviosismo lo quiso aprovechar el Betis para hacer daño en el primer tramo del encuentro, logrando adelantarse en el marcador con un gol de Abde en el minuto 17 tras cazar el rechace a un disparo de Antony. La ‘doble A’ volvía a aparecer, aunque fuera de manera indirecta. No sería el único tanto de la primera mitad, pues justo antes del descanso Bakambu se reivindicaría con un disparo cruzado tras un gran pase en profundidad de Antony, nuevamente líder indiscutible de la ofensiva verdiblanca.
Con 0-2 en el marcador y ya tras el descanso el conjunto bermellón se fue soltando poco a poco, conscientes quizás de que ya no tenían nada que perder. A los 20 minutos de la segunda mitad Muriqi recortaría distancias con un gran remate de cabeza tras centro de Darder que fue imposible de alcanzar para Álvaro Valles. El delantero kosovar (segundo en el pichichi con 16 goles) es la gran baza del equipo mallorquinista para tratar de lograr la salvación. Aún así, el equipo que estuvo más cerca de volver a encontrar portería fue el visitante, que hizo trabajar a Román tan solo diez minutos después del gol del Marroca con un disparo desde la frontal de Fornals que desvió el meta ibicenco. El propio Fornals participó en otra gran ocasión verdiblanca unos minutos después, una contra arrancada por Abde que acabaría en un tres para uno finalizado por Antony; el cual se topó con el guardameta balear. El rechace lo cazaría el centrocampista castellonense, pero su remate lo despejó David López en línea de gol.

El partido se rompió por completo en el tramo final del mismo, y el Mallorca quiso aprovecharlo. Pablo Torre colgaría un balón al segundo palo que Muriqi golpeó de primeras, pero su disparo se fue alto. El Betis poco después tuvo el 1-3 en botas de Abde tras un ataque rápido que finalizó el marroquí con un disparo al primer palo que mandó Leo Román a córner. Virgili de cabeza pudo lograr el empate a escasos minutos del final, pero su remate se fue rozando el poste.
En el descuento no sucedería gran cosa y el Betis se acabó llevando unos tres puntos que le meten ahora sí, de lleno en la lucha por los puestos oficiales de Liga de Campeones y (en función de lo que suceda en la Copa del Rey) una posible plaza para la Supercopa de España.




