
Este 2025 termina con un buen balance para la agricultura, en un año marcado por la vuelta continuada de las lluvias que han llevado agua al campo y han garantizado el suministro al regadío. Sin embargo, el sector ganadero ha sufrido a causa de dos episodios sanitarios que le han golpeado de manera directa: por un lado, la lengua azul, que ha afectado a ganado de distintos puntos de la comunidad, mientras que de la gripe aviar ha habido brotes detectados en explotaciones avícolas y aves silvestres, especialmente en zonas como Huelva y Doñana
Para 2026, los desafíos a los que se enfrenta el sector agropecuario son múltiples. Hace apenas unos días, los agricultores y ganaderos andaluces alzaron la voz en Bruselas contra la reforma de la PAC, una decisión que puede costar 2.000 millones al sector en la comunidad y que marca que, para el período 2028-2034, se eliminen los fondos específicos de la Política Agraria Común y que se incluya su financiación en el Fondo de Colaboración Nacional y Regional, por lo que no dispondría de fondos propios por primera vez en su historia.
Uno de los cultivos más beneficiados por la ruptura del ciclo de sequía ha sido el arroz. Las Marismas del Guadalquivir han vuelto a estar a pleno rendimiento y han dado brío económico a los municipios donde es fundamental este herbáceo -Isla Mayor, La Puebla del Río, Aznalcázar, Las Cabezas de San Juan, Coria del Río, Dos Hermanas, Hinojos, Lebrija, Los Palacios y Utrera-.
Las lluvias y la garantía de agua para el regadío -a pesar de vivir el verano más seco de la historia- han permitido sembrar el 100% de la superficie en la campaña 2025. En cualquier caso, el sector ha tenido que hacer frente a dos problemas que ponen en jaque al arroz: la falta de mano de obra y la competencia desleal de terceros países.
La lengua azul azota Andalucía
Siete de las ocho provincias de Andalucía se han visto afectadas este año por la lengua azul, una enfermedad vírica que afecta sobre todo a rumiantes domésticos y silvestres, principalmente al ovino (ovejas), pero también al caprino, vacuno y a algunos rumiantes salvajes. Si el año pasado se cebó especialmente con los rebaños de Huelva y también de Sevilla, este año el primer brote se dio en una explotación de ovino del municipio malagueño de Cártama. Los ganaderos lamentaban que Andalucía se enfrentaba este verano a la mayor crisis de lengua azul de los últimos 20 años y exigían ayudas a la administración andaluza. La Junta, a través de la Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural, ha activado ayudas directas por valor de más de 10,2 millones de euros para compensar las pérdidas causadas por este episodio. Estas subvenciones forman parte de un paquete global de 22,5 millones destinado a problemas sanitarios en el campo andaluz para 2025. Las ayudas, de concesión directa, se abonarán en las primeras semanas de enero.





