
Vecinos de los barrios sevillanos de Santa Clara y Polígono de San Pablo, en el distrito de San Pablo‑Santa Justa de Sevilla (Andalucía, España), han lanzado una alerta vecinal ante una supuesta oleada de robos en vehículos y actos vandálicos que estaría afectando a residentes y al mobiliario urbano de estas zonas en las últimas semanas.
La asociación vecinal Gran Vía‑Santa Clara ha sido una de las principales voces que han hecho pública la situación, apuntando a un incremento de incidentes que van desde roturas de lunas y daños en turismos hasta intentos de robos en viviendas y ataques vandálicos a elementos públicos y privados.
Según varios testimonios recopilados esta semana, durante la madrugada del lunes se registraron al menos dos episodios de rotura de lunas de vehículos estacionados en calles como Villas de Cuba y Macedonia, lo que ha generado preocupación entre la comunidad. “Es un problema continuo”, afirma uno de los vecinos consultados, que también relata cómo espejos retrovisores arrancados y ruedas pinchadas se han convertido en algo habitual incluso en calles cercanas al parque de La Pradera.
La situación vivida en Santa Clara y San Pablo no se limita únicamente a los robos. Los residentes también denuncian que los actos vandálicos y el desorden social han aumentado, especialmente los fines de semana, con episodios de bicicletas de alquiler de Sevici incendiadas, contenedores volcados, acumulación de basura y ruido generado por botellonas en espacios públicos como el citado parque.

Estas quejas coinciden con una percepción de falta de respuesta efectiva por parte de las autoridades municipales y policiales, según los vecinos. A pesar de varias reuniones con responsables del Distrito San Pablo‑Santa Justa, muchas de las demandas de la comunidad, especialmente en materia de seguridad y vigilancia, “no están dando los resultados esperados”, lamentan.
Entre las reclamaciones más destacadas se encuentra la solicitud de una mayor presencia policial en las calles, así como una revisión del horario de cierre del Parque La Pradera, que en invierno y verano tendría que ajustarse, según la ordenanza municipal, para reducir la concentración de jóvenes y minimizar las actividades que derivan en vandalismo y suciedad.
Los vecinos incluso no descartan movilizaciones ciudadanas si no se implementan medidas concretas para frenar esta tendencia, que atribuyen tanto a la falta de patrullaje como a carencias en la gestión de espacios públicos que facilitan la concentración de grupos ruidosos y actos incívicos.
La preocupación vecinal se da en un contexto más amplio de debate sobre la seguridad urbana en Sevilla, donde distintos barrios han expresado inquietudes similares en diferentes momentos, aunque sin vinculación directa con la actual ola denunciada en Santa Clara y San Pablo.
Las autoridades locales, por el momento, no han emitido un balance oficial de la actividad delictiva en estas zonas ni han anunciado un refuerzo de recursos policiales, aunque la presión vecinal y la posible visibilización mediática podrían impulsar acciones en los próximos días.
En definitiva, la oleada de robos en vehículos y actos vandálicos descrita por residentes de Santa Clara y Polígono de San Pablo de Sevilla refleja una inquietud creciente entre la comunidad por la seguridad y el mantenimiento de la convivencia urbana, que las asociaciones vecinales esperan abordar con medidas eficaces de las autoridades competentes.




