
El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, lanzó este lunes un mensaje contundente a la ministra de Sanidad, Mónica García, para que abra negociaciones urgentes con los sindicatos profesionales y así alcanzar un acuerdo que evite la huelga de médicos prevista en la comunidad y en el resto de España. La advertencia se emitió en el marco de una visita institucional al Hospital Universitario Torrecárdenas en Almería y se produce en un momento de tensión creciente en el sistema sanitario público.
Moreno destacó el impacto que ya han tenido los paros convocados por el colectivo médico, que se concretarán en una semana de huelga mensual hasta junio, como reclamación para que el Gobierno central retire o modifique el Estatuto Marco propuesto para regular las condiciones laborales y profesionales de los facultativos. El presidente andaluz aseguró que estas movilizaciones, pese al derecho legítimo de protesta, están provocando cancelaciones de citas y retrasos en la atención temprana, con efectos adversos para pacientes y usuarios del sistema sanitario.

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EDUARDO BRIONES-EUROPA PRESS
Según explicó Moreno, el Servicio Andaluz de Salud (SAS) ya activó servicios mínimos desde este lunes hasta el próximo 20 de febrero para garantizar la atención preferente de urgencias y consultas críticas, aunque admitió que estas medidas no serán suficientes para mitigar el impacto general de los paros. En su opinión, la única vía para reducir la conflictividad y el malestar social es retomar el diálogo entre las partes implicadas, empezando por sentar al Ministerio de Sanidad con las organizaciones sindicales.
El presidente andaluz reclamó a García “un esfuerzo decidido para sentarse a negociar y que no deje de hacerlo hasta que llegue un acuerdo”, subrayando que la prolongación del conflicto “afecta de manera decidida y determinante a nuestra sanidad”. Moreno insistió en que es prioritario evitar que el conflicto se agrave en los próximos meses, dado que los paros programados amenazan con tensar aún más la capacidad de los servicios públicos de salud.
El trasfondo de estas tensiones está marcado por el rechazo de parte del colectivo médico al Estatuto Marco propuesto por Sanidad, que, según los sindicatos, no contempla de forma adecuada las especificidades de la profesión médica, como la regulación de guardias, jornada laboral, retribuciones o categoría profesional. Este desacuerdo ha llevado a que numerosas organizaciones del sector convoquen jornadas de huelga con un calendario que se extenderá, salvo acuerdo, hasta el verano.
La presión del presidente andaluz se produce además en medio de un debate más amplio sobre la gestión sanitaria en Andalucía, que la ministra García ha vinculado a cuestiones de recursos, plantillas y condiciones que, según sus palabras, dependen también de las comunidades autónomas. En días recientes, García ha recordado que ha mantenido múltiples reuniones con sindicatos y ha defendido partes de la reforma, aunque las discrepancias persisten.
El escenario actual plantea un desafío importante para la cohesión del sistema sanitario andaluz y español, ya que la falta de acuerdo podría prolongar las perturbaciones en la atención médica, perjudicar a los pacientes y elevar la tensión entre administraciones y profesionales. En este contexto, la apuesta de Moreno por volver a sentar a las partes a la mesa refleja una llamada a la responsabilidad y al consenso, con la vista puesta en la defensa de un servicio sanitario que, según él, debe garantizar estabilidad y calidad para la ciudadanía.




