Kendrick Perry lanza un triple sobre Mintz. Foto. BCL.
La gran primera parte en fase ofensiva libra al equipo malagueño de sumar su primera derrota en la BCL esta temporada.
Tras una primera fase impecable para Unicaja en la Basketball Champions League, al conjunto malagueño le tocaba abrir la segunda en casa contra el Fitness First Würzburg alemán, que logró su pase a esta ronda de octavos superando en el play-in al Patrioti Levice.
Pese al favoritismo de los de Ibon Navarro, el Würzburg no puso las cosas fáciles, manteniendo igualado el marcador durante los primeros cuatro minutos de partido. Dos triples consecutivos de Perry y Djedovic decantaron el marcador a favor de Unicaja, que tomó una distancia que no soltó en lo que restaba de cuarto.
La diferencia fue a más en el segundo tramo de la primera parte. El conjunto alemán comenzó a fallar en ataque y los cajistas jugaron de manera muy inteligente forzando faltas para ir a la línea de tiros libres. A esto hay que sumar el acierto anotador en este segundo cuarto del bosnio Djedovic, que acabaría siendo el jugador con más puntos anotados de su equipo. Unicaja metió la directa y se fue al descanso con +15 en el marcador, una diferencia que le acabaría jugando en contra.
Con esa ventaja en la puntuación los malagueños se relajaron, aunque llegarían a colocarse a casi 20 puntos de distancia. Duarte y Pérez relevaron a Djedovic y Perry en la faceta ofensiva aguantando la ventaja en el marcador ante un Würzburg que empezó a entonarse de nuevo. La efectividad anotadora de la primera mitad comenzó a desaparecer, teniendo dos minutos Unicaja donde no logró ningún punto; permitiendo a los alemanes reducir la distancia a nueve puntos.
En el inicio del último cuarto se vivió un momento peculiar. Pasado casi un minuto de juego comenzó a sonar una especie de alarma en el Martín Carpena que obligó a detener el juego hasta que el ruido cesó. Este ‘descanso’ no le sentó nada bien a Unicaja, que se enfrió y se dejó comer la tostada por el Würzburg, que dominaba ahora el partido. Mintz y Carr comandaron la ofensiva germana para reducir aún más la distancia hasta solo un punto a falta de un minuto para el final. Comenzó en ese momento un juego de faltas y tiros libres por parte de ambos equipos para ver quién de los dos fallaba y permitía al otro ganar el partido. Serían los alemanes los más errados en este aspecto, por lo que Unicaja salvó la papeleta y se llevó el encuentro por cinco puntos de ventaja.
Con esta victoria Unicaja se coloca segundo de grupo tras Joventut (que ganó su partido por 107 a 75), al cual se medirá la semana que viene en Badalona para decidir el liderato temporal de grupo; algo importante de cara a las eliminatorias de cuartos de final pues, pese a pasar de ronda los dos primeros, el que lidere el grupo tendrá ventaja de campo y, a priori, un rival más asequible.




