
Una investigación pionera desarrollada por la Universidad de Málaga (UMA) analiza en profundidad cómo la inteligencia artificial (IA) está influyendo en el proceso de autoliquidación tributaria, un acto clave en el sistema fiscal basado en la voluntad del contribuyente, y plantea la necesidad de reformas legales urgentes para evitar que esta se diluya en procesos automatizados.
El estudio, dirigido por el profesor Guillermo Sánchez, docente de la Facultad de Derecho en el área de Derecho Financiero y Tributario, alerta de que la creciente delegación de decisiones tributarias en herramientas de IA por parte de ciudadanos y de la propia Administración podría transformar radicalmente este procedimiento, sustituyendo la voluntad personal por resultados generados por algoritmos.
“Someter la autoliquidación a sistemas automatizados dirigidos por inteligencia artificial puede llevar a su desaparición tal y como se entiende hoy en día”, advirtió Sánchez, señalando que lo que tradicionalmente ha sido un gesto de responsabilidad cívica se encuentra cada vez más bajo la influencia de tecnologías que toman decisiones sin supervisión ni control humanos directos.

Una investigación desarrollada por el profesor de la Facultad de Derecho de la Universidad de Málaga Guillermo Sánchez ha analizado la influencia de la inteligencia artificial en la autoliquidación tributaria, evidenciando que, este acto de colaboración y expresión de voluntad del contribuyente de cumplir con el sostenimiento de las cargas públicas, está siendo «progresivamente desvirtuado» a la consolidación del uso de la tecnología tanto por parte los ciudadanos como por la Administración.
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El profesor andaluz subraya que este cambio no es un simple avance tecnológico, sino una transformación estructural del modelo tributario. En su opinión, sin una intervención normativa clara, la IA podría relegar al contribuyente a un papel pasivo, con efectos impredecibles en términos de responsabilidad fiscal y cumplimiento voluntario.
Ante esta realidad, el trabajo propone varias líneas de reforma esenciales. Entre ellas, destaca la implantación de una regulación legal específica para el uso de inteligencia artificial en la administración tributaria, ya que los marcos actuales carecen de disposiciones suficientes para regular con precisión estas herramientas en contextos fiscales.
Además, Sánchez aboga por una definición más clara de los límites de la actuación automatizada, especialmente en materia tributaria, y por la exigencia de supervisión humana obligatoria en cualquier proceso en que la IA intervenga en la confección de declaraciones o cálculos fiscales, con el fin de evitar una delegación completa de responsabilidad.
Este planteamiento no solo busca preservar la esencia del acto de autoliquidación como expresión consciente del contribuyente, sino también garantizar que el sistema tributario mantenga su legitimidad ante la sociedad frente a la creciente automatización tecnológica.
Los resultados de la investigación han sido publicados en el número 515 de la Revista de Contabilidad y Tributación (CEF) y la obra ha sido reconocida como finalista en los Premios Estudios Financieros 2025, uno de los galardones más prestigiosos en el ámbito académico y profesional del análisis jurídico y económico en España.
Los Premios Estudios Financieros, convocados cada año por el Centro de Estudios Financieros, resaltan investigaciones que ofrecen aportaciones significativas a debates contemporáneos en economía, derecho y administración pública, y su trayectoria supera las tres décadas.
En un contexto global donde la inteligencia artificial se integra progresivamente en servicios públicos y privados, este estudio de la UMA abre un debate crítico sobre cómo equilibrar innovación tecnológica con la protección de derechos del contribuyente y principios básicos del derecho fiscal, y refuerza la necesidad de una adaptación jurídica que vaya más allá de meras guías estratégicas para convertirse en norma vinculante.




