Carlos Puga trata de llegar a línea de fondo ante la presión del defensa txuri-urdín. Foto. La Liga.
El Málaga pierde por la mínima ante el ‘Sanse’ y evita una jornada invicta para los equipos andaluces en el fútbol profesional.
Todo iba encaminado a una jornada casi perfecta para el fútbol profesional andaluz. Todos los equipos de la comunidad andaluza (tanto de Primera como de Segunda) habían ganado o empatado sus partidos, hasta ayer. La derrota del Málaga en Donosti evita un nuevo fin de semana de invictos para los andaluces en la Liga Hypermotion, así como agita una lucha por el play-off que cada vez tiene más comatientes.
En Almería vuelven a mirar hacia arriba (3-2)
El equipo indálico recibía a un Andorra en la zona baja de la clasificación con la firme convicción de conseguir que sus dos últimos triunfos fueran el inicio de una racha triunfal que los llevara de nuevo a la pelea por el ascenso directo. Los de Rubi, que durante el mes de enero se habían descolgado y veían peligrar su puesto en los play-off, se han recuperado en febrero para soñar con el regreso a la élite sin pasar por el trámite de las eliminatorias.
Las intenciones eran claras por parte de los locales, marcar rápido para jugar con ventaja la mayor parte del tiempo. Y así lo ejecutó el mejor jugador del equipo rojiblanco, Sergio Arribas, que con una gran acción individual en área andorrana adelantó a los suyos antes de los diem minutos de partido. Sin embargo, en lugar de matar rápido el partido como otras veces han hecho, el Almería se acomodó; algo que aprovechó el Andorra para empatar antes del descanso.
La modorra almeriense no desapareció tras la pausa y el equipo tricolor se hizo dueño del partido en la segunda mitad, adelantándose incluso en el marcador gracias a un gol de Villahermosa tras cazar el rebote en el poste del tiro lejano de Yeray. Tras este golpe por fin despertó el conjunto local, que logró empatar rápidamente gracias a un gol a la contra de De la Fuente. El efecto de la igualada, sin embargo, no fue el esperado, pues acabó provocando que el Andorra le diera la vuelta a la situación y provocara un penalti a favor que podía devolverle la ventaja en el marcador. Pero apareció Andrés Fernández para evitar el gol visitante y, este vez sí, transmitir la motivación necesaria a sus compañeros para ir a por el encuentro.
Una contra de equipo a falta de siete minutos para el final del partido dejó solo a Baptistao al borde del área que, con mucha calidad, mandó el balón al fondo de la red sellando un triunfo local que, con la derrota del Racing, permite al Almería quedarse a solo dos puntos del ascenso directo.
El Córdoba ya está aquí (2-1)
En una dinámica positiva similar a la del Almería llegaba el Córdoba CF a una jornada en la que recibía a uno de los equipos más irregulares de la Liga, el Leganés. El equipo pepinero venía alternando victorias y derrotas en los últimos encuentros, siendo un triunfo el partido inmediatamente anterior a este; por lo que los de Iván Ania estaban de enhorabuena.
El sol que iluminaba el Nuevo Arcángel varias semanas después trajo consigo un ambiente animado en las gradas que enchufó a los locales desde el minuto uno, logrando casi adelantarse en el marcador con un remate de chilena de Fuentes. Este primer tanto no tardaría mucho en llegar, pues en el minuto 5 el mismo protagonista adelantaría al equipo blanquiverde en el marcador. La celebración, sin embargo, tuvo que esperar; ya que fue necesaria la intervención del VAR para validar un gol anulado primeramente por fuera de juego. Fuentes tuvo de nuevo el gol en sus botas a cinco minutos del final del primer tiempo, pero su disparo al palo corto dio, justamente, en el poste.
El gol de la tranquilidad para el equipo cordobés llegaría ya en la segunda parte, con un remate raso desde la frontal de Goti tras dar el disparo de Requena en el larguero. Percan pudo matar el partido en los minutos finales, pero su mano a mano se marchó rozando el poste. El que si marcaría en ese periodo final sería el Leganés con un golazo a la escuadra de Óscar Plano para soñar con, al menos, el empate; pero no fue posible y los tres puntos se quedaron a orillas del Guadalquivir.
Un empate para frenar la sangría (1-1)
En la Liga Hypermotion hay seis equipos en una dinámica muy negativa. Uno de ellos es el Cádiz, que desde la lesión de Tabatadze encadenaba derrota tras derrota. Por eso necesitaba, al menos, sumar un punto en su visita a El Plantío para frenar la caída libre.
La cosa empezó bien para los de Garitano, que se adelantaron en el marcador con un gol a la contra de Dawda Camara en el minuto 11 de partido. A partir de aquí el partido se tornó favorable a los locales, que pudieron empatar a la media hora con un disparo de David González que sacó Jorge Moreno cuando Aznar ya estaba vencido. Comenzó entonces un asedio burgalés en el que contaría con un remate al larguero tras un saque de esquina. Tanto fue el cántaro a la fuente que se acabó rompiendo, y a cinco minutos del descanso llegaría el empate tras un buen gol de cabeza de González.
El Cádiz estaba totalmente noqueado y solo le quedaba aguantar. Ya antes del interludio el Burgos pudo darle la vuelta al marcador con un disparo de Lizancos que atajó Aznar, pero es que en la reanudación también contó con una doble ocasión que salvó primero el guardameta cadista y después el poste. Con el Cádiz encerrado en su área el Burgos solo tenía que insistir e insistir hasta provocar una brecha en la defensa. Esa brecha la encontraron en forma de penalti sobre Fer Niño. Pero a falta de nivel defensivo, apareció el VAR para corregir a la colegiada y anular una pena máxima que hubiera hundido al submarino amarillo.
En el descuento el Burgos volvería a tener el gol de la victoria en una jugada rocambolesca no apta para cardíacos, con una triple ocasión salvada entre portero y defensa a duras penas que acabó fuera rozando el poste. Un punto agónico salvado para los andaluces que debería cambiar el estado anímico de la plantilla de cara a partidos venideros.
La ley del ex también funciona con los entrenadores (5-1)
Se dice que una de las máximas del fútbol es la ley del ex, esa norma que dice que cuando un jugador se mide a su ex-equipo siempre marca. Este fin de semana esta ley entró en juego con una variación, pues el ‘ex’ en concreto era el técnico granadinista, José Rojo Martín ‘Pacheta’, que se medía por primera vez al Valladolid desde que saliera en 2023 de la entidad pucelana.
La pésima dinámica del equipo blanquivioleta le vino de perlas a los locales para recuperar la senda positiva perdida la pasada jornada. El partido se puso de cara muy pronto para el Granada con un gol desde fuera del área de Izan González en el minuto 2. Antes de los diez minutos llegó el 2-0 de Rubén Alcaraz (también ex pucelano) de cabeza, lo que fue ya un aviso de lo que se viviría aquella noche en el Nuevo Los Cármenes. A la media hora Petit puso el 3-0 con su primer gol como granadinista, lo que ya convertía el partido en goleada. La cosa se pondría todavía más de cara con la expulsión de Michelin poco después del tercer tanto; hundiendo aún más a un Pucela que, ahora mismo, es el peor equipo de la categoría. La cosa no terminaba aquí, pues Manu Lama lograba el cuarto a balón parado en un recital ofensivo rojiblanco. Peter Federico descontaría antes del descanso, pero este sería el único tanto visitante pese a tener toda la segunda mitad aún por delante.

La segunda parte fue absolutamente plácida para los locales. Sanseviero se anotaría en propia puerta el definitivo 5-1 en una muestra de que en este partido todo iba a salir en contra de los visitantes. Izan pudo lograr aún un sexto tanto con un remate de primeras desde fuera del área tras despeje de puños de Guilherme, pero el meta portugués del Valladolid pudo palmear el disparo y mandarlo al larguero. El marcador no se volvería a mover, y el Granada sumaría así una manita en casa que reafirma el proyecto de Pacheta y que puede suponer la reacción definitiva para soñar, quién sabe, con los play-offs a final de temporada.
El norte se le atraganta al Málaga (2-1)
El Málaga CF cerraba la jornada 26 de la Liga Hypermotion visitando a una Real Sociedad B que se encontraba al borde del descenso. Un partido que tuvo la peculiaridad de que se disputó en el estadio del primer equipo, Anoeta, en lugar de en la Ciudad Deportiva de Zubieta donde venía jugando el ‘Sanse’ desde inicios de año.
El cambio de estadio pareció sentarle mejor a filial ‘txuri-urdin’ que al conjunto boquerón, pues pudo ponerse por delante a los diez minutos con un gol de Carrera que sería anulado. El susto espabiló al Málaga que lograría ponerse por delante en el marcador gracias a un Larrubia que está en un gran estado de forma. Poco le duró la alegría a los de Funes, pues Carrera (esta vez sí) lograría el empate tras cazar un mal despeje de Alfonso Herrero a un disparo de Gorosabel.
Un partido sin mucha acción que llegó al segundo tiempo con empate en el marcador, el cual deshizo el conjunto local en un córner que remató Ochieng al fondo de la red. A la Real B se le pudo poner el partido en contra al quedarse con diez en el minuto 70 tras ver Gorosabel la segunda amarilla por impedir el saque de Herrero, pero el Málaga no pudo aprovechar la superioridad numérica y se fue de vacío de tierras guipuzcoanas.




