
El alcalde de Almonte (Huelva), Antonio Beltrán, ha realizado este jueves un llamamiento al respeto institucional, al diálogo y a la responsabilidad política para abordar de forma conjunta y eficaz las soluciones al deterioro y a los problemas costeros de Matalascañas.
Beltrán ha respondido así a las declaraciones de diferentes partidos políticos y a las recientes protestas vecinales relacionadas con el estado de las playas del litoral onubense, particularmente de Matalascañas, una de las zonas más afectadas por la erosión y los efectos de los temporales marinos. El alcalde subrayó que la búsqueda de soluciones no puede ni debe convertirse en un escenario de confrontación o crítica política destructiva, sino en un espacio de colaboración entre administraciones y fuerzas sociales.
Defensa de un enfoque consensuado
Beltrán, que dirige una de las corporaciones locales más directamente afectadas por los problemas costeros, ha defendido que todas las instituciones, desde los ayuntamientos hasta el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, deben trabajar con unidad de criterio y respeto institucional, sin partidismos que obstaculicen la articulación de respuestas duraderas para la recuperación del litoral de Matalascañas y otras playas afectadas.
El alcalde insistió en que, ante la complejidad de estos desafíos —que combinan factores ambientales, urbanísticos y socioeconómicos— ninguna administración puede actuar de forma aislada y que las soluciones requieren “rigor, coordinación y compromiso pleno” de todos los actores implicados.

Llamamiento a la responsabilidad política
En su intervención, el alcalde de Almonte también recordó que los problemas no se resuelven con titulares ni con intervenciones que busquen rédito político, sino con un trabajo técnico y político que tenga en cuenta las necesidades y prioridades de la población local. Esta apelación al respeto institucional incluye, según Beltrán, escuchar a los distintos sectores implicados —vecinos, organizaciones sociales, expertos ambientales y sectores económicos vinculados al turismo— para construir propuestas que sean viables, sostenibles y socialmente aceptables.
El alcalde defendió que los planteamientos deben guiarse por criterios técnicos y científicos, evitando simplificaciones o críticas basadas en la confrontación política, lo que, en su opinión, merma la capacidad de las administraciones para encontrar respuestas eficaces y conjuntas.
Contexto del debate sobre Matalascañas
La costa de Matalascañas, con sus extensos arenales y su importante actividad turística, ha sido objeto de preocupación en los últimos años debido a procesos de erosión, regresión de la línea de costa y efectos de temporales marítimos, que han afectado a infraestructuras, espacios públicos y al propio tejido económico de la zona. Esta realidad ha generado un debate creciente entre vecinos, instituciones y movimientos sociales sobre las medidas más adecuadas y urgentes para proteger el litoral y garantizar su sostenibilidad a largo plazo.
Unidad frente a la división
El mensaje principal del alcalde Antonio Beltrán se centra en la unidad de acción frente a la división, defendiendo que el debate debe ser técnico y respetuoso, con el objetivo de articular soluciones que trasciendan las diferencias partidistas y se centren en el interés general de la ciudadanía y la protección del medio natural.
Beltrán concluyó reiterando que su gobierno seguirá trabajando de la mano de otras administraciones, colectivos locales y actores sociales para avanzar en propuestas que permitan recuperar y proteger el litoral, siempre desde el respeto institucional y el diálogo constructivo como principios rectores.




