Alejandro Davidovich se dispone a golpear una bola. Foto. Eurosport.
El malagueño derrota en dos sets (4-6, 4-6) a Michelsen dejando buenas sensaciones de cara a las rondas finales del ATP de Dallas.
Alejandro Davidovich afrontaba este torneo de Dallas como toma de contacto tras su lesión en el primer Grand Slam del año. Sin embargo, el nivel mostrado hasta ahora en el torneo es tan bueno que se le presenta una oportunidad de oro para conseguir definitivamente su primer título profesional.
Tras derrotar el pasado lunes al estadounidense Zachary Svajda, este miércoles le tocaba medirse en octavos de final al también tenista americano y número 41 del mundo Alex Michelsen. Sin precedentes entre ambos, se antojaba un duelo mucho más complejo que contra un Svajda que llegó a poner contra las cuerdas al andaluz. Sin embargo, la realidad resultó ser distinta.
Un partido por momentos difícil de seguir para el espectador, pues ambos tenistas iban vestidos iguales (camiseta naranja y pantalón blanco); algo muy poco común fuera de Wimbledon, donde todos están obligados a vestir de blanco. Con el público en contra desde el minuto uno (algo que suele motivar a ‘Foki’), Davidovich rompió rápidamente el saque a su rival para llevar la ventaja durante lo que restaba de primer set, el cual se llevó por 4-6 sin mucha dificultad.
El segundo set no pudo empezar mejor para el andaluz, con una rotura de servicio y juego en blanco favorable que le permitió asegurar un 0-2 cómodo de gestionar. Davidovich no perdió la concentración en ningún momento del partido, lo cual fue clave para no ceder ninguno de sus servicios y cerrar nuevamente con un 4-6 el set y el partido.
El tenista malagueño pasa a cuartos de final y se postula como uno de los favoritos a alzarse con el título; así como queda como único representante español tras la derrota de Munar ante Shapovalov en dieciseisavos de final. El tenista canadiense será rival en la siguiente ronda de Davidovich si supera su duelo de octavos ante el estadounidense Kovacic.




