
El Gobierno de España ha declarado oficialmente zona de emergencia los territorios afectados por el devastador temporal de borrascas, tras una sucesión histórica de fenómenos meteorológicos adversos que han provocado graves inundaciones, daños en infraestructuras y pérdidas humanas en varias comunidades autónomas. La decisión fue aprobada este martes por el Consejo de Ministros y busca reactivar y coordinar la respuesta estatal frente a los efectos del temporal, anunció la portavoz del Ejecutivo, Elma Saiz, en rueda de prensa tras la reunión del gabinete.
La declaración abarca 76 episodios catastróficos registrados en España entre el 10 de noviembre de 2025 y el 9 de febrero de 2026, que han dejado un impacto significativo en catorce comunidades autónomas y en la ciudad autónoma de Ceuta. Estos fenómenos meteorológicos adversos incluyen lluvias extremadamente intensas, inundaciones, temporales marítimos, fuertes vientos y nevadas, y han alterado de forma considerable la vida de miles de ciudadanos.
El ministro de Interior y los responsables de Protección Civil han explicado que esta declaración permitirá acelerar la coordinación entre administraciones para movilizar recursos humanos y materiales, así como facilitar medidas de apoyo a las zonas más golpeadas por el temporal. Asimismo, el Gobierno trabaja en un decreto que se aprobará la próxima semana con medidas específicas para contrarrestar la nueva catástrofe medioambiental y establecer mecanismos de ayuda para los afectados.
La portavoz Elma Saiz quiso también recordar las víctimas mortales causadas por el temporal, incluidos una agente de la Policía Nacional en la provincia de Cádiz y un trabajador fallecido en Ávila durante las labores de protección civil. Estas pérdidas reflejan la peligrosidad de los fenómenos vividos y subrayan la necesidad de mantener elevados los niveles de precaución y alerta, especialmente con la llegada de nuevas borrascas que todavía pueden generar condiciones adversas.

La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha señalado la inminente llegada de la borrasca ‘Nils’, octava en la serie consecutiva de temporales que están azotando la península. Según las previsiones, este nuevo sistema dejará rachas de viento muy fuertes, lluvias intensas y nieve en cotas altas, por lo que las autoridades han pedido a la población extremar la precaución y seguir las indicaciones de los servicios de emergencia ante cualquier eventualidad.
Organizaciones de protección civil, servicios de emergencia y autoridades regionales han reforzado sus operativos en las zonas más afectadas, con especial atención en Andalucía, Castilla y León y otras regiones que han sufrido inundaciones severas y pérdidas materiales considerables. El objetivo es minimizar riesgos y garantizar la seguridad de la población, especialmente en áreas donde el desbordamiento de ríos y la saturación de drenajes han provocado situaciones de riesgo continuo.
La declaración de zona de emergencia también permitirá abrir la vía para que los damnificados puedan solicitar ayudas económicas y de recuperación, una medida que ha sido reclamada por gobiernos autonómicos y organizaciones sociales desde hace semanas. Este paso es clave para la reconstrucción de infraestructuras dañadas y para apoyar a familias, agricultores y pequeños negocios que han visto afectados sus medios de vida por las condiciones meteorológicas extremas.
A medida que el país encara las consecuencias del temporal, las autoridades han reiterado la importancia de adoptar comportamientos responsables, mantenerse informados sobre los avisos de AEMET y colaborar con las indicaciones oficiales, con el fin de proteger vidas y reducir impactos futuros.




