Los jugadores del Betis celebran el gol de Antony que le dio los tres puntos al Betis. Foto. La Liga.
El Sevilla logra salvar un punto sobre la bocina ante un rival directo y el Betis consigue ganar por primera vez en el Metropolitano compensando el desastre de la Copa.
La jornada 23 de la Liga EA Sports nos deparaba dos duelos cruciales para los equipos sevillanos. Por un lado, el Sevilla recibía en casa al Girona en un partido que se jugó un día después de lo establecido por culpa de la borrasca Marta. Por otro, el Real Betis visitaba Madrid para medirse al equipo que le endosó una ‘manita’ tan solo tres días antes en su casa, el Atlético de Madrid.
Punto salvado en toda una odisea de partido (1-1)
Tras la contundente derrota sufrida el pasado lunes ante el Mallorca, el Sevilla continuaba esta racha de encuentro ante rivales directos recibiendo en casa a uno de los mejores equipos de lo que llevamos de año, el Girona. El equipo catalán era el quinto equipo que más puntos había sumado en 2026 (10), aunque llegaba a este partido tras caer como visitante ante el colista de la categoría.
Un partido que inicialmente estaba programado para disputarse el sábado a las 18:30 H, pero que la borrasca Marta y al Alerta Naranja decretada en la capital hispalense y alrededores por fuertes vientos y peligro de inundaciones hizo que, a penas unas horas antes del arranque, se decretara el aplazamiento del mismo hasta el día siguiente a las 16:15.
El 8 de febrero a la hora señalada finalmente el balón echaría a rodar en el Ramón Sánchez-Pizjuán, alcanzando la red de una de las porterías tan solo un minuto después. El Girona organizó una contra a penas en la tercera jugada del partido aprovechando el caos defensivo del equipo local y se adelantó en el marcador gracias a un gol desde la frontal del área de Thomas Lemar. Los de Almeyda salieron totalmente perdidos al partido, con muchos problemas en la construcción ofensiva y perdiendo constantemente las marcas en defensa.
Aún así, se las apañaron para llegar al área gerundense y forzar la acción polémica del encuentro. Neal Maupay prolonga con la cabeza un balón que dejaba solo a Adams ante Gazzaniga, pero Vitor Reis evitó con la mano que el balón se lo llevara el nigeriano. Gil Manzano no decretó nada e, incomprensiblemente, Del Cerro Grandes desde el VAR decidió no intervenir. Unos minutos más tarde el Girona estuvo cerca de anotar otro gol, pero en su portería. Blind cedió de cabeza un balón a Gazzaniga, pero este estaba mal colocado y la pelota casi entra en la meta gerundense. Por suerte para los de Michel, el esférico dio en el palo y el portero argentino pudo despejarla. Fue la última gran ocasión del Sevilla en los primeros 45 minutos.
La primera parte hispalense se podría resumir en dos palabras: Caos y Vlahodimos. El equipo en tareas defensivas estaba absolutamente perdido y superado por un Girona que jugó muy cómodo durante 45 minutos. De no ser por las intervenciones del portero griego del Sevilla, los visitantes se hubieran ido al descanso con 0-3 en el marcador.
De cara a la segunda parte Almeyda cambió el esquema y sacó hasta tres jugadores del campo: Carmona (el peor del partido de largo, absolutamente sobrepasado y mentalmente fuera del mismo), Azpilicueta y Peque (estos últimos por el cambio de dibujo). Con un 4-4-2 y más arropados el equipo mejoró y pudo plantarle cara a los visitantes, pero las ocasiones eran escasas. Oso y Ejuke (dos de las incorporaciones) le metieron electricidad al ataque hispalense, pudiendo empatar el hispano-argentino con un zurdazo desde la frontal que dio en el lateral de la red.

Cuando la afición ya parecía resignada ante una nueva derrota de su equipo llegó el tanto del empate. Kike Salas, fruto de la desesperación, acabaría de delantero para cazar centros y, presionando la salida de balón del Girona; forzaría un resbalón de Echeverri, le robaría la pelota y remataría a puerta desde la frontal con un zurdazo ante el que nada pudo hacer Gazzaniga. Era el minuto 92, parecía que la cosa acabaría así, pero esto es fútbol y puede pasar de todos. Casi con el tiempo cumplido, el Sevilla perdería la pelota tras un saque de puerta y, a la contra, Iván Martín fue derribado en el área por Suazo generando un penalti. Michel (que se había guardado un cambio) dio entrada a Stuani, un especialista, para lanzarlo. Otra vez parecía todo perdido para el Sevilla, pero Vlahodimos se erigió nuevamente como salvador de su equipo deteniendo la pena máxima y asegurando un punto y el goal average particular para su equipo.
La venganza es un plato que se sirve caliente (0-1)
A penas tres días después del mazazo en Copa encajado por el Betis, los de Pellegrini tenían que visitar precisamente al equipo que los apeó de la competición del K.O. con un triunfo arrollador. El Atlético, aupado por este triunfo, necesitaba sí o sí los tres puntos para no decir adiós definitivamente a la lucha por la Liga, mientras que el Betis estaba ante una oportunidad de oro para alejarse del Espanyol o recortar distancias con el Villarreal, pues ambos se miden en esta jornada.
El técnico chileno sorprendió dándole la titularidad en la punta de ataque a Bakambu cuando parecía que el Chimy se había ganado ser el recambio del lesionado Cucho. El congoleño estuvo cerca de darle la razón a Pellegrini con un mano a mano al inicio del partido que detuvo Oblak. Al cuarto de hora tuvo otra ocasión tras un gran pase de Abde que lo dejó prácticamente solo ante el meta esloveno, pero este despejó el disparo del delantero bético con las piernas.
Pese al dominio de la posesión por parte de los locales, las sensaciones del partido eran totalmente distintas al de la Copa, pues el peligro real lo estaba generando el equipo verdiblanco. La primera gran oportunidad atlética llegaría inmediatamente después del segundo mano a mano de Bakambu con un remate al palo corto de Julián Álvarez que pararía Valles (titular habitual en liga). A la media hora de partido llegaría el único gol del encuentro. Abde conduciría la pelota por la frontal del área colchonera buscando un disparo. Al no encontrarlo se la dio a Antony, que con la zurda armó un potente disparo al palo corto que no pudo atajar Oblak. La ‘doble A’ se volvía a unir para poner a su equipo por delante en el marcador. El Atlético pudo empatar al borde del descuento, pero el remate de Lookman fue anulado por fuera de juego.
El Cholo Simeone dio entrada a Sorloth por Julián en la segunda mitad, y eso se tradujo en mayor peligro rojiblanco. El noruego rozó el tanto del empate en varias ocasiones, una de ellas con un remate de cabeza tras un córner que Valles despejó con una gran mano. A falta de 15 minutos para el final el Atlético volvía a meter el esférico en la meta bética, esta vez con un mal despeje de cabeza de Diego Llorente. Sin embargo, esta acción también sería anulada por fuera de juego, esta vez de Griezmann, que intervino en la jugada peleando el balón con el central verdiblanco.
Ya en las postrimerías del encuentro el Betis pudo matarlo con una contra en la que Riquelme se quedaba solo ante Oblak, pero el remate picado no superó al esloveno y este detuvo el esférico sin mayor dificultad. Aún así no había tiempo para más y la victoria sería para los hispalenses, que ganaban por primera vez en feudo colchonero desde 2011 (entonces el Vicente Calderón). Un triunfo vital en las aspiraciones europeas de los verdiblancos, pues en función del resultado de esta noche entre Villarreal y Espanyol pueden quedar a cuatro puntos del equipo groguet o dejar a cuatro a los catalanes.




