
El Juzgado de Instrucción de Vera (Almería) ha ordenado citar a declarar como testigos a varios allegados y compañeros de la madre de un niño de cuatro años hallado muerto en Garrucha el 3 de diciembre, en un caso que continúa bajo investigación judicial. La diligencia, prevista para el 19 de febrero a las 10:30 horas, forma parte de las pesquisas para esclarecer las circunstancias de la presunta muerte violenta del menor.
La convocatoria incluye a personas del entorno más próximo de B.B.O., la madre investigada, que deberán acudir al juzgado para prestar declaración ante el magistrado. Además, el tribunal ha emitido un oficio a la Policía Judicial de Garrucha con el objetivo de localizar a al menos dos personas más para que también comparezcan ese mismo día ante la autoridad judicial.
Este caso se encuentra en fase de instrucción desde hace más de dos meses y aún está pendiente de resolverse una cuestión de competencia ante la Audiencia Provincial de Almería, dada la complejidad de la investigación y las distintas líneas de trabajo abiertas por el órgano judicial.
INVESTIGACIÓN Y COMPETENCIAS JUDICIALES
La causa comenzó en su momento en el juzgado número 4 de Vera, en funciones de guardia, y posteriormente se planteó un intento de derivar el caso al juzgado número 1, especializado en asuntos de violencia sobre la mujer. Sin embargo, el magistrado competente en violencia decidió devolver la causa al juzgado de origen al entender que no se aprecian indicios claros de violencia de género ni que la madre haya sido objeto de una instrumentalización como víctima en los hechos que rodean la muerte del menor, postura que entra en contraste con la posición de la Fiscalía.

Entre las líneas de investigación se ha contemplado la hipótesis de la llamada “violencia vicaria”, que se refiere a causar daño a un tercero —en este caso el niño— como forma de afectar a otra persona cercana. Según esta teoría, el detenido, identificado como J.D.R.C., pareja sentimental de la madre, podría haber causado la muerte del niño con ese objetivo, pese a que tenía una orden de alejamiento respecto de la madre en el momento de los hechos.
VERSIONES EN EL PROCESO Y DEFENSA
La defensa del investigado, representada por el letrado Manuel Martínez Amate, ha defendido que la causa de la muerte del menor fue una negligencia y no un acto intencionado, rechazando la existencia de un dolo homicida. Según esta versión, tras la muerte del niño, el hombre y la madre estuvieron separados por casi dos horas, y su cliente no habría estado presente cuando el cuerpo fue ocultado en un búnker, argumentando además que se encontraba gestionando un billete de viaje con ella para el día siguiente.
La defensa también ha presentado mensajes de WhatsApp intercambiados entre los involucrados para intentar reforzar su versión de los hechos, defendiendo que pudo tratarse de un episodio trágico derivado de una práctica de curanderismo o tratamiento alternativo fallido, y no de un asesinato con intención deliberada.
CONTEXTO DEL CASO Y REACCIÓN SOCIAL
El hallazgo del cuerpo del niño conmocionó a la localidad de Garrucha y a la provincia de Almería, y la instrucción judicial ha mantenido el interés público y mediático desde diciembre. Familiares de la víctima han exigido justicia plena, subrayando la necesidad de una investigación exhaustiva para aclarar todas las circunstancias que rodearon la trágica muerte del menor y la implicación de las personas investigadas.




