Kike Salas se lamenta tras una ocasión fallada en el duelo liguero ante el Levante. Foto. La Liga.
Sevilla y Betis inician el año recibiendo sendas goleadas en liga que señalan aún más las carencias de ambos equipos.
Tras el pertinente parón navideño de la Liga EA Sports y la entrada al año 2026, el fútbol nacional regresaba para los equipos sevillanos posicionando sus partidos uno detrás del otro. Los nervionenses recibían en casa al colista con muchas bajas pero esperando repetir el resultado del último encuentro en casa frente al Oviedo. Por su parte, los heliopolitanos visitaban a un Real Madrid dubitativo y sin Mbappé esperando ser el equipo que le diera la putilla al cuestionado Xabi Alonso.
Un desastre que hace saltar todas las alarmas (0-3)
El Sevilla FC tenía ante sí una gran oportunidad para iniciar este nuevo año con un triunfo que siguiera asentando ideas y espantando fantasmas. Recibía en casa en una tarde lluviosa a un Levante UD con nuevo entrenador y la ausencia de su mejor jugador al encontrarse disputando la Copa África. Los de Almeyda tampoco contaban con todos sus efectivos, pues a las ausencias de Ejuke y Akor que están concentrados con Nigeria se suma la lista de lesionados que esta misma semana aumentó en tres miembros más que casi acababan de abandonarla (Azpilicueta, Alfon y Suazo).
Con más miedo por perder que ambición por ganar salieron ambos equipos al césped de un Ramón Sánchez-Pizjuán pasado por agua. El ambiente enrarecido en la grada (mucho más desangelada de lo habitual por la lluvia) al que se sumó la huelga de animación de Biris Norte tampoco ayudó a que los locales pusieran algo más de ganas que su rival. La primera gran ocasión llegaría por parte de los visitantes con un remate de Iker Losada (futbolista cedido por el Betis) que se marcharía al lateral de la red.
A la media hora llegaría el que parecía ser primer tanto sevillista, pero el gol de Oso fue inmediatamente anulado por fuera de juego previo en la misma jugada. Cuando parecía que el marcador llegaría al descanso sin moverse, una gran jugada combinativa del Levante al borde del área sevillista permitió a Iker Losada (esta vez sí) hacer el 0-1 en el descuento de la primera mitad.
Almeyda sorprendió al hacer un cambio táctico de cara a la segunda parte quitando a Peque por Januzaj y reestructurando la defensa, que pasaba de cinco a cuatro jugadores. Más tarde se supo que fue el atacante catalán el que pediría ser sustituido por un problema respiratorio que venía arrastrando durante la semana. El cambio, lejos de tener el efecto esperado, desestructuró al equipo; que fue incapaz de hacer daño real al conjunto granota.
Serían precisamente los valencianos los que, sin mucho, lograron ampliar la ventaja con un gol de Espí en el 79 tras fallar Gudelj y Carmona en sus intentos de despeje de centro que Morales de tacón y casi sin querer convirtió en una asistencia magistral. Al borde del descuento el Sevilla tuvo su mejor oportunidad para meterse en el partido. Un intento de remate de Kike Salas se convirtió en penalti señalado por el VAR tras observarse una posible falta de Toljan sobre el defensa hispalense. Isaac Romero tomaría la pelota buscando ‘un gol fácil’ para recuperar la confianza, sin embargo, erraría tanto el lanzamiento como el posterior rechace, aumentando aún más el descontento de la afición sobre su figura y reflejando la carencia de gol del equipo. Para colmo, Carlos Álvarez, canterano sevillista, daría la puntilla en el descuento con el 0-3 definitivo que deja a los de Nervión a cuatro puntos del descenso.
El Madrid más castizo arrasa al Real Betis (5-1)
Si hay un equipo en la liga española que sabe plantar cara en el Santiago Bernabéu ese es el Real Betis Balompié. Desde su regreso a primera división en la temporada 2015/2016, los verdiblancos habían disputado diez encuentros en el feudo madridista logrando puntuar hasta en seis ocasiones (dos victorias y cuatro empates). Si a ello se le sumaba el hecho de que el conjunto blanco está pasando por un momento complicado a nivel de juego (sufriendo contra rivales claramente inferiores) y que no contaría por lesión con su gran estrella, todo se ponía de cara para que los de Pellegrini volvieran a asaltar la Castellana.
Sin embargo, nada de lo que se esperaba terminó sucediendo. Tras un inicio de partido contemplativo por parte de ambos equipos llegaría el primer gol por parte de los madridistas. Gonzalo, en su segunda titularidad en Liga, lograba cabecear un libre indirecto de Rodrygo al palo largo sin que nada pudiera hacer Álvaro Valles. El Betis despertaría tras el tanto inicial y comenzaría a acechar la meta defendida por Thibaut Courtois, pero sin generar peligro real.
Nada más arrancar la segunda parte, Gonzalo anotaría su segundo tanto del encuentro con una gran volea desde la frontal pegada al palo imparable para Valles. Sin a penas tiempo de reacción ni la aportación de los jugadores de refresco que entraron en el descanso llegaría el tercero para los de Xabi Alonso. En un córner sacado desde la izquierda de la portería bética, Raúl Asencio remataría completamente a placer para aumentar aún más la distancia en el marcador.

El Madrid bajaría una marcha al partido y eso lo aprovechó el Betis para volver a asomarse al área blanca buscando un gol que agitara el encuentro. Lo Celso tuvo muy cerca el 3-1 con un libre que dio en el poste, pero sería el Cucho el que terminaría lográndolo en el minuto 66 tras un grave error defensivo del autor del tercer tanto madridista. La entrada de Riquelme sería clave para los verdiblancos, pues revolucionó la faceta ofensiva y comenzaron crear verdadero peligro. Pero cuando más cerca parecía el 3-2 llegó el cuarto tanto local y tercero particular de Gonzalo, que firmó su hat-trick con un gran taconazo. Ya en el descuento Fran García anotaría el definitivo 5-1 que da alas a su entrenador y que aleja aún más al Betis de su objetivo de disputar la próxima edición de la Liga de Campeones, al menos vía liga.




