Isaac se lamenta de una ocasión fallada y Fornals celebra su gol ante el Getafe. Foto. La Liga.
El fútbol español echa el cierre en este 2025 con victoria contundente del Real Betis y una buena imagen del Sevilla en el Bernabéu pese a caer derrotado.
El 2025 fue un año de contrastes absolutos para los equipos sevillanos. Mientras unos cimentaron la que ya es una de las mejores etapas de la historia del club a nivel deportivo, los otros no terminan de salir de un bache que casi les lleva a segunda 25 años después. Curiosamente, ambos equipos cerraron sus últimos partidos anuales con resultados que reflejan como ha sido el año para ellos.
Jugaron como nunca, perdieron como siempre (2-0)
En todo el calendario liguero hay tres desplazamientos marcados en rojo para el Sevilla FC, y no precisamente por su importancia (que también). Metropolitano (antes Vicente Calderón), Camp Nou (estas dos últimas campañas Montjuic) y Santiago Bernabéu son los tres estadios donde los de Nervión llevan más tiempo sin conocer la victoria; por lo que ya desde la vista de los aficionados se contemplan esos partidos como derrota segura (aunque con el «¿y si este año sí?» rondando en la mente de los más optimistas). La crisis madridista podía hacer pensar que este era el año de asaltar la Castellana… Si hubiera habido equipo para ello.
Almeyda puso sobre el campo lo mejor que tenía disponible confiando en que la flauta sonara como en otras ocasiones esta misma temporada. Pero la excesiva efectividad del primer tramo de campaña no hizo acto de presencia en la noche del sábado, y eso que el Madrid casi que quiso regalarle el primer gol del encuentro a su rival. Hasta tres ocasiones claras tuvieron los hispalenses para poner el 0-1 en los primeros diez minutos de partido, pero no era el día.
Por lo general a este tipo de equipos si les perdonas mucho te acaban matando, sin embargo, no parecía ser el caso en este partido; pues los de Xabi Alonso generaban poco y lo poco que hacían no lo convertían. Lástima que, como viene siendo costumbre esta temporada, si al Sevilla no le marcan ya hará todo lo posible para remediarlo. Marcao, poseído por el espíritu de la navidad, regaló una falta cerca del área al Madrid que Bellingham convirtió en el 1-0. Muñiz Ruiz también se sintió dadivoso en estas fechas tan señaladas, pues tras amonestar a Rodrygo por piscinazo dentro del área decidió perdonarle la segunda amarilla tras un pisotón en el tendón de Aquiles a Marcao en un acción que se suele catalogar como ‘de tarjeta naranja’ (lo mismo puede ser amarilla que roja). No se mostró tan magnánimo, sin embargo, con Matías Almeyda, al que expulsó en el descanso por protestar.

La segunda mitad tuvo un guion bastante similar a la primera. El Sevilla nuevamente desperdició claras ocasiones para empatar el partido y el Real Madrid era incapaz por sus propios medios de aumentar la distancia en el marcador. A falta de 20 minutos para el final las cosas se pondrían más cuesta arriba para los rojiblancos al quedarse con diez por la expulsión de Marcao, que vio la segunda amarilla por una entrada en medio campo totalmente evitable. Un Marcao que se expone a una dura sanción por insultar gravemente al árbitro, según el acta. Ni siquiera contra diez el Madrid era capaz de anotar el segundo, por lo que Juanlu ya se encargó de facilitarles la tarea con un penalti claro sobre Rodrygo. Mbappé, desesperado por marcar, hizo el segundo e igualó a Cristiano como el jugador del Madrid con más goles en año natural. No sería este el último penalti señalado a favor del Madrid, pues hasta dos más indicó Muñiz Ruiz que tuvo que corregir: el de Oso sobre Bellingham por tocar balón y el de Sow sobre Rodrygo por ser fuera del área.
Ni siquiera el gol de la honra fue capaz de anotar un Sevilla que se marcha del Bernabéu con la sensación de haber podido rascar algo. Por primera vez en años el equipo rojiblanco ha competido en feudo madridista, lo cual permite terminar el año con mejores sensaciones de las que podría esperarse.
Esto es fútbol, papá (4-0)
El Real Betis cierra un 2025 histórico con un abultado triunfo sobre el Getafe de Bordalás que refleja el buen momento de forma del equipo y que ilusiona de cara a lo que resta de temporada. El año de la primera final europea de los verdiblancos y el del salto de nivel de la mano de un jugador mediático como Antony se cierra con el equipo sexto en liga, en octavos de Copa y en la zona alta de la Europa League.
A pesar de medirse a un rival teóricamente inferior, Pellegrini optó por sacar el once más titular posible teniendo en cuenta las bajas por lesión y la ausencia de jugadores como Abde y Amrabat (titulares indiscutibles a día de hoy) por la Copa África. El equipo azulón suele ser un rival muy duro de roer, aunque en el encuentro de La Cartuja pareció no ser el caso. Cinco minutos necesitó el conjunto verdiblanco para amenazar la meta de David Soria con un flojo disparo de Antony. Fornals inmediatamente después vería como su disparo lejano se iba a córner despejado por el meta getafense. Comenzaba el asedio bético.
Diez minutos después y previo claro remate de Cucho que se marchó fuera llegaría el 1-0, también de cabeza, de Ruibal. Un Aitor Ruibal que llegaba a este partido tras marcar en Copa y que, más tarde, veríamos que estaba enrachado. Durante toda la primera parte parecía haber solo un equipo sobre el campo, aunque las ocasiones tras el gol brillaron por su ausencia.

El festival goleador llegaría en la segunda mitad justo después de la tradicional lluvia de peluches que se da por parte de los aficionados en el último partido del año en casa. Tras un remate al palo de Antony Ruibal anotaría el segundo de su equipo y en su cuenta particular. El jugador comodín por excelencia para Pellegrini demostraba que podía ser útil no solo saliendo desde el banquillo y partiendo de una banda contraria a la suya. Fornals a la contra poco después haría el tercero, cerrando el Cucho la goleada a la hora de partido tras cazar un rechace en el área pequeña del Getafe. El equipo de Bordalás buscó el gol de la honra sin éxito, aunque más bien lo que encontró fue el 5-0 momentáneamente, pues el VAR anuló el segundo tanto de Fornals por tener Cucho una parte de su espalda en fuera de juego. Ni siquiera de dudoso penalti pudo marcar el Getafe, pues Mayoral mandó el lanzamiento fuera de la portería.
Con esta gran victoria cierra el Betis uno de los mejores años de su historia y afronta el 2026 con la ilusión de asaltar el Bernabéu en el primer del año a modo de regalo de Reyes Magos para su afición.




